Medite en Dios
“Punto 1. Viva contemplando a Cristo.”
Su primera prioridad es meditar en Cristo. Dedique tiempo todos los días para morar en Él. Considere quien es, lo que Él ha hecho, y lo que está haciendo por usted.
Dedique tiempo en retiro en secreto, y allí piense y piense otra vez de las excelencias maravillosas, y las perfecciones que están en la persona de Cristo; lo maravilloso y incomparable que es Su amor, las alturas que no pueden ser alcanzadas, Su profundidad que no se puede comprender a fondo, y las otras dimensiones que uno no puede entender.
Estudie sobre Cristo
“Punto 2. Lea y estudie las Escrituras.”
La Biblia es la Palabra de Dios para usted. Es en donde encontrará todo lo que necesita saber del gran Señor y Salvador. Pablo nos dijo que “la Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros” (Colosenses 3:16). Es su alimento espiritual (Mateo 4:4). El no nutrirnos en sus verdades todos los días sería como estar todo un día sin comer. No le haría eso a su cuerpo físico, así que no le haga eso a su alma.
Ore por Amor
“Punto 3. Este en oración a Dios por este amor.”
Jesús dijo, “¿cuanto más vuestro Padre que esta en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” (Mateo 7:11) No hay nada mejor que tenerle amor supremo a Cristo, y Dios se lo dará con seguridad si se lo pide sinceramente.
Si amar a Cristo fuera el más fuerte deseo en sus corazones, se encontraría frecuentemente arrodillado ante el trono de gracia, y allí reconocer la falta y la debilidad de su amor hacia El. Lamente sus pecados que solo causan que debilite sus afecciones, y sinceramente pida que Él obre en su corazón para tenerle un fuerte amor. Ore en todo momento por esto.
Inclínese en Cristo
“Punto 4. Obtenga más fe”
Esto va junto con la oración. El escritor del libro de Hebreos dijo, “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Pedro dijo de Cristo, “a quien sin haberle visto, le amáis” (1 Pedro 1:8). Usted puede conocer a Cristo solo por fe; y solamente por fe puede usted verdaderamente amarlo. De acuerdo a la medida de su fe, así mismo será la medida de su amor. Aquellos que estén sin fe están sin amor; aquellos que tienen fe débil tienen amor frágil; y aquellos que tienen la fe más fuerte tienen amor más fuerte.
Sed llenos del Espíritu
“Punto 5. Esfuércese más para obtener más de la luz del Espíritu.” La única manera que uno puede amar más a Cristo es si uno está “lleno del Espíritu” (Efesios 5:18). Jesús mismo dio la razón, por lo que el Espíritu Santo tiene un papel tan importante:
Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que este con Vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con Vosotros y estará en vosotros. (Juan 14:14-17)
Asegure que su salvación sea segura
“Punto 6. Esfuércese más por ver evidencias claras de Su amor hacia usted. Estar persuadido y fundamentado del amor que le tiene Cristo a usted elevará su amor a Cristo.”
Si usted es un verdadero cristiano, Cristo lo ama. Pero si su vida carece de la seguridad de su salvación, examine su vida para estar seguro que usted es salvo... No dude del amor de nuestro Señor, pues Pablo dijo, “Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).
Viva en obediencia
“Punto 7. Odie al pecado, y por consiguiente, vigile, ore, luche y pelee contra el pecado como si fuera la peor de las maldades, como eso que tanto desagrada al Señor.”
Cuando peque, vaya al Señor y confiese para que pueda experimentar el gozo de la Restauración.
El desorden del pecado es más de lo que podemos; pelee la batalla cada día con el coraje que permanece. No deje que pase ni un día sin darle algunos golpes y heridas al pecado. Entre más se esfuerce para limpiar su corazón, menos tendrá Cristo que hacer. Tenga sumo cuidado de no tenerle más amor al mundo o a las cosas del mundo, pues debilitará su amor hacia Cristo. Entre más ame al mundo, menos amará a Cristo.
Siga a aquellos que aman a Cristo
“Punto 8. Asociarse con aquellos que amen a Cristo.”
Tan simple como que, siga ejemplos piadosos. Pablo dijo, “sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros” (Filipenses 3:17).
Aspirar a amar
“Punto 9. Ejercite este amor; para que crezca y aumente.”
Esta última dirección lo llevará adónde empezamos al principio. Si quiere tenerle más amor a Cristo, búsquelo poniendo en práctica cada una de estas cosas todos los días. En cada actividad, en cada contacto, y en cada pensamiento, haga que Cristo sea su enfoque. Cuando lo hace su prioridad, y lo ama con todo su corazón, alma, y fuerzas, Dios es glorificado.
Fuente:
http://jesustesalvo.blogspot.com/2009/07/como-puedo-amar-mas-cristo...